Dime, si la verdad tienes tú,
si conoces el despertar,
y la luna te ha contado,
lo que solo ella sabía,
y nadie más, y nadie más.
Dime, si piensas decirme al oído,
lo que quiero escuchar,
pues no quiero inventar,
y tampoco quiero esperar, nunca más.
Podría desifrar, podría especular,
pero prefiero oír tu voz, y en tus ojos descubrir,
lo que sola no podría, lo que sola no sabría,
tal vez por falta de aprendizaje, o de coraje,
o un par de impedimentos, que aparecen de vez en cuando, de la nada.
Dime, si dispuesto estás a transitar,
verdes pastos, profundos cielos,
largos viajes, quizás sin retorno.
Pues no quiero yo engañarte, ni engañarme,
ni pretender, ni esperar,
nunca más, nunca más.
Así que dime, si así no lo prefieres,
tal vez por falta de aprendizaje, o de coraje,
y por favor dime, si la luna te ha contado,
dímelo al oído, y seamos dos los entendidos.
sábado, 20 de diciembre de 2008
viernes, 19 de diciembre de 2008
Ese día va a llegar
Ellos hablan, y se expresan,
en nombre de la violencia,
la violencia que los caracteriza,
contra las mentes, contra las almas.
Destrozan todo a su camino,
destruyen, hacen añicos.
Ellos no sienten, solo desarman,
aquello que se construyó,
con el esfuerzo de muchos,
con los sueños de muchos,
con las manos y con los pies,
con el incesante y fuerte latir,
de los que optaron por no callar,
cuando se les estaba prohibido hablar.
No les importa, aquel niño, aquel viejo, aquella mujer,
no les importa, la vida, la dignidad, ningún derecho,
intentan oscurecernos la mirada,
intentan tapar con blanco,
lo que claramente es negro, y se equivocan.
Actúan desde lejos, utilizando como escudo,
la indiferencia, la ignorancia,
mediocridad de pensamiento,
pobreza de sentimiento.
Van por ahí, aplastando cabezas,
quemando ideas, postergando sueños.
Van por ahí, tratando de locos a los cuerdos,
a los que no se dejan engañar, a los que quieren mejorar,
a los que aman a los demás,
y creen en mí y en vos, y en él, y en ella,
y por eso viven, y por eso siguen.
Y sueñan con libertad, y sueñan con igualdad,
y no se dejan conformar, y no se dejan manipular,
por crueles parásitos, de injusta sociedad.
Y piensan en mí y en vos, y creen en la existencia de un mundo mejor.
Y llegará ese día, en que las manos opresoras desaparezcan,
por aquellos que ya no están,
y por aquellos que pronto vendrán,
con una sonrisa desde sus nacimientos,
un gracias, y un debo continuar.
en nombre de la violencia,
la violencia que los caracteriza,
contra las mentes, contra las almas.
Destrozan todo a su camino,
destruyen, hacen añicos.
Ellos no sienten, solo desarman,
aquello que se construyó,
con el esfuerzo de muchos,
con los sueños de muchos,
con las manos y con los pies,
con el incesante y fuerte latir,
de los que optaron por no callar,
cuando se les estaba prohibido hablar.
No les importa, aquel niño, aquel viejo, aquella mujer,
no les importa, la vida, la dignidad, ningún derecho,
intentan oscurecernos la mirada,
intentan tapar con blanco,
lo que claramente es negro, y se equivocan.
Actúan desde lejos, utilizando como escudo,
la indiferencia, la ignorancia,
mediocridad de pensamiento,
pobreza de sentimiento.
Van por ahí, aplastando cabezas,
quemando ideas, postergando sueños.
Van por ahí, tratando de locos a los cuerdos,
a los que no se dejan engañar, a los que quieren mejorar,
a los que aman a los demás,
y creen en mí y en vos, y en él, y en ella,
y por eso viven, y por eso siguen.
Y sueñan con libertad, y sueñan con igualdad,
y no se dejan conformar, y no se dejan manipular,
por crueles parásitos, de injusta sociedad.
Y piensan en mí y en vos, y creen en la existencia de un mundo mejor.
Y llegará ese día, en que las manos opresoras desaparezcan,
por aquellos que ya no están,
y por aquellos que pronto vendrán,
con una sonrisa desde sus nacimientos,
un gracias, y un debo continuar.
viernes, 12 de diciembre de 2008
Como un gato en la noche
Como un gato, en la noche, esquivando, doblando, espiando, mirando de reojo, un poco por desconfianza, por prestar atención. Le gustaba la soledad, para pensar y caminar, para no depender de nada ni nadie más. La luna, única compañera, única observadora. Y nada podía hacerle daño, a pesar de su tamaño, poseía la fuerza de tres leones hambrientos y sedientos a la hora de atacar, sino, aparentemente dormidos. Campera negra con capucha, y bufanda tapando cuello, boca y nariz, solo unos ojos, iluminados por la luz de los faroles, mostraban el camino y guiaban a quienes atraídos por la curiosidad, trataban de seguirle el paso. Rondaba por esquinas, distintos barrios, nunca se le conoció más que sus ojos, aquellos ojos que nunca miraban fijo, tal vez, para no encariñarse, ya que como dije antes, le gustaba la soledad. Y no se supo su nombre, su proveniencia, ni su edad, ni si tenía familia, solo unos ojos, vagando por calles y calles, de noche, con la luna siempre por detrás, única compañía.
jueves, 11 de diciembre de 2008
Palabras y pequeña historia
Había una vez un hombre, muy particular, tenía una cualidad única jamás antes vista, en vez de manos tenía pies, y en vez de pies las manos, eso era verdaderamente extraño, ya que imaginense como hacía para caminar y agarrar objetos u otras tantas cosas que con las manos y los diez dedos que estas poseen se hace, yo no se los explicaré, es demasiado difícil. Usaba un reloj en el tobillo..o mejor dicho..en la muñeca...que confuso!, pues lo importante es que ese reloj cada vez que cambiaba de hora, emitía sonido de trompeta, un reloj muy divertido y tan particular como su estructura de manos y pies. Sus ojos tampoco eran normales, o más vale decir, su ubicación, en su cara el orden de arriba hacia abajo, era nariz, ojos y boca, era medio raro visualmente, pero jamás le trajo complicaciones el orden de los componentes de su cara.
Todos los días antes de dormir, era costumbre para el, comerse un alfajor, siempre uno distinto, uno que jamás había probado, no se como hacía eso, ya que no conozco yo tantos diferentes tipos de alfajores, pero así era, cada noche un alfajor, que comía con su boca debajo de sus ojos. Su habitación era muy, pero muy pequeña, solo había en ella, un colchón, una almohada y una estufa, para calentarse los días de frío, a pesar de la falta de objetos y pertenencias, le alcanzaba para vivir cómodamente, y era muy fácil ordenar su habitación, eso era un punto a favor. A la mañana cuando se levantaba, desayunaba un plato de fideos sin condimentar, como no le gustaba el largo de los fideos, los cortaba con tijera por la mitad, y recién ahí comenzaba a comer, cuando encontraba algún fideo que le había quedado un poco largo, lo acortaba con un saca puntas, obviamente, pero aclaro por las dudas, sacándole punta con el mismo, era un hombre bastante estructurado y obsesivo con ese tema. Un día, a la mañana, mientras cortaba sus fideos con tijera, oyó un fuerte ruido que provenía de afuera de su hogar, salió a ver, y encontró un pequeño meteoro, quién sabe de donde venía, lo agarró, y se quemó el pie, digo, la mano, porque aún estaba muy caliente, pero aguantó el dolor y lo envolvió en un diario que tenía, una vez envuelto por completo, lo guardo en una caja de un extraño color, el cual no voy a describir, ya que sería imposible, usen la imaginación, y a esa caja la ató con un hilo dándole muchisimas vueltas alrededor, como escondiendo un gran tesoro hallado. La guardó debajo de su almohada, de pronto apareció un gato, "Hola", le dijo el hombre al gato, pero el gato no contestó. A la noche, del mismo día del meteoro, tuvo un sueño extraño, donde el poseía un escopeta, que al dispararla salía expulsada una cuerda con la cual podía atraer aquello que quisiera agarrar, ya sea un objeto, o quien sabe que, sin necesidad de usar sus pies para ello. No le encontró significado alguno al sueño, había sido un sueño corto y con muy poca trama, pero le resulto simplemente un sueño extraño...AH! perdón! antes cuando dije pies, quise decir manos, sepan disculpar la reiterada confusión, me es inevitable. Y algo muy importante, este hombre vivía en otro planeta, solo y con su pequeña habitación. Tal vez, pensó el hombre, este meteoro que he encontrado hace unos días atrás, proviene del planeta Tierra, planeta realmente extraño, donde la gente tiene ojos, nariz y boca, en ese orden, manos en los extremos de los brazos y pies en los de las piernas. Realmente extraño. Fin.
Todos los días antes de dormir, era costumbre para el, comerse un alfajor, siempre uno distinto, uno que jamás había probado, no se como hacía eso, ya que no conozco yo tantos diferentes tipos de alfajores, pero así era, cada noche un alfajor, que comía con su boca debajo de sus ojos. Su habitación era muy, pero muy pequeña, solo había en ella, un colchón, una almohada y una estufa, para calentarse los días de frío, a pesar de la falta de objetos y pertenencias, le alcanzaba para vivir cómodamente, y era muy fácil ordenar su habitación, eso era un punto a favor. A la mañana cuando se levantaba, desayunaba un plato de fideos sin condimentar, como no le gustaba el largo de los fideos, los cortaba con tijera por la mitad, y recién ahí comenzaba a comer, cuando encontraba algún fideo que le había quedado un poco largo, lo acortaba con un saca puntas, obviamente, pero aclaro por las dudas, sacándole punta con el mismo, era un hombre bastante estructurado y obsesivo con ese tema. Un día, a la mañana, mientras cortaba sus fideos con tijera, oyó un fuerte ruido que provenía de afuera de su hogar, salió a ver, y encontró un pequeño meteoro, quién sabe de donde venía, lo agarró, y se quemó el pie, digo, la mano, porque aún estaba muy caliente, pero aguantó el dolor y lo envolvió en un diario que tenía, una vez envuelto por completo, lo guardo en una caja de un extraño color, el cual no voy a describir, ya que sería imposible, usen la imaginación, y a esa caja la ató con un hilo dándole muchisimas vueltas alrededor, como escondiendo un gran tesoro hallado. La guardó debajo de su almohada, de pronto apareció un gato, "Hola", le dijo el hombre al gato, pero el gato no contestó. A la noche, del mismo día del meteoro, tuvo un sueño extraño, donde el poseía un escopeta, que al dispararla salía expulsada una cuerda con la cual podía atraer aquello que quisiera agarrar, ya sea un objeto, o quien sabe que, sin necesidad de usar sus pies para ello. No le encontró significado alguno al sueño, había sido un sueño corto y con muy poca trama, pero le resulto simplemente un sueño extraño...AH! perdón! antes cuando dije pies, quise decir manos, sepan disculpar la reiterada confusión, me es inevitable. Y algo muy importante, este hombre vivía en otro planeta, solo y con su pequeña habitación. Tal vez, pensó el hombre, este meteoro que he encontrado hace unos días atrás, proviene del planeta Tierra, planeta realmente extraño, donde la gente tiene ojos, nariz y boca, en ese orden, manos en los extremos de los brazos y pies en los de las piernas. Realmente extraño. Fin.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Momentos felices
Risas, ruidos, gritos, locura, palabras que pudimos entender, a pesar de la poca elocuencia. Mates, terrazas, noche y luna, saltos, caídas poco agraciadas. Más risas, carcajadas, canciones y cantos, un poco desafinados, historias y frases. Comida, chatarra, bebida, mucha, poca, importa?. Compartir, un momento, dos momentos, miles de momentos, no se olvidan, verdadera compañía, extraño, extraño, lo extraño.
sábado, 6 de diciembre de 2008
Sin manos, sin hilos
Los convence, les cuenta historias de mentira, y la verdad, la guarda bajo candado, pasa el tiempo, y nada cambia, no se cansa de manejar marionetas a cuerda, sin ocuparse de su propia y pobre actuación, la libertad no es lo que parece y la felicidad es aparente. Quien dijo que la luna alumbra ya? si el sol aún está y no parece querer irse todavía. Lástima me da tu falsa sonrisa y conformismo, te crees dueña de algo y tu eres el títere mayor, el más fácil de utilizar, al antojo de alguien más. Y te crees poderosa, con tus inútiles manos, que utilizas para amasar y moldear seres humanos, deja en paz a los niños ya, que vivan felices, sin manos y sin hilos, marionetas no serán.
lunes, 1 de diciembre de 2008
Una mesa larga, y cuatro habitantes.
Mesa larga,
fiel a aquella lujosa casa,
a pesar de lo iluminada,
sombría en su esencia,
las mismas cuatro personas,
habitantes por costumbre,
se levantan temprano,
aparición visual del sol,
temen por el día que vendrá,
temen por la luz que no puede evitar entrar,
y a la mesa larga sirven el té,
callados, miedosos,
observan sus rostros,
sus manos temblar,
ni una gota se derrama en el mantel,
pues ordenados e higiénicos han de ser,
ojos que derrochan soledad,
locos, magos de la oscuridad,
se levantan y sin hablar,
un camino distinto han de tomar,
hacia el vacío de sus mentes,
fieles, a aquella lujosa ciudad.
fiel a aquella lujosa casa,
a pesar de lo iluminada,
sombría en su esencia,
las mismas cuatro personas,
habitantes por costumbre,
se levantan temprano,
aparición visual del sol,
temen por el día que vendrá,
temen por la luz que no puede evitar entrar,
y a la mesa larga sirven el té,
callados, miedosos,
observan sus rostros,
sus manos temblar,
ni una gota se derrama en el mantel,
pues ordenados e higiénicos han de ser,
ojos que derrochan soledad,
locos, magos de la oscuridad,
se levantan y sin hablar,
un camino distinto han de tomar,
hacia el vacío de sus mentes,
fieles, a aquella lujosa ciudad.
La estrella los llama ya.
Locos de ojos perdidos,
vagabundos de la vida,
aquellos a quienes suelen mirar mal,
a quienes suelen denigrar.
No son bien vistos por esta sociedad,
no saben a donde van a parar,
pero no se quieren quedar,
hartos están de la mente ,
negra y mediocre,
de los muertos de la ciudad.
Llueve y llueve sin mojar,
alumbra alumbra y sin quemar,
aquel sol a lo alto de toda cabeza existente.
Crecieron creyendo en la gente y en su infinita mirada,
pues solo desprecio encontraron,
fríos, vacíos ojos, sin ninguna expectativa,
sin ningún reflejo de vida.
Rojo caliente sobre el alma descuidada,
manos de dedos largos con uñas filosas,
capaces de rasgar el más duro metal.
No quieren esconderse más,
bajo la mentira de la superficialidad,
un buen saco y corbata,
no definen absolutamente nada,
y no los hace libres, ni les da poder para volar,
ni los hace crecer, ni tampoco madurar.
Mira la noche, que oscura está,
mira la noche, la estrella los llama ya,
y casi sin nombrar, sin dudar,
dirigen aquellos sueños rotos,
malgastados e irreconocibles por la normalidad,
en una luz los guardan, y al viaje estelar los van a llevar,
tal vez en ese lugar, las cosas distintas serán.
vagabundos de la vida,
aquellos a quienes suelen mirar mal,
a quienes suelen denigrar.
No son bien vistos por esta sociedad,
no saben a donde van a parar,
pero no se quieren quedar,
hartos están de la mente ,
negra y mediocre,
de los muertos de la ciudad.
Llueve y llueve sin mojar,
alumbra alumbra y sin quemar,
aquel sol a lo alto de toda cabeza existente.
Crecieron creyendo en la gente y en su infinita mirada,
pues solo desprecio encontraron,
fríos, vacíos ojos, sin ninguna expectativa,
sin ningún reflejo de vida.
Rojo caliente sobre el alma descuidada,
manos de dedos largos con uñas filosas,
capaces de rasgar el más duro metal.
No quieren esconderse más,
bajo la mentira de la superficialidad,
un buen saco y corbata,
no definen absolutamente nada,
y no los hace libres, ni les da poder para volar,
ni los hace crecer, ni tampoco madurar.
Mira la noche, que oscura está,
mira la noche, la estrella los llama ya,
y casi sin nombrar, sin dudar,
dirigen aquellos sueños rotos,
malgastados e irreconocibles por la normalidad,
en una luz los guardan, y al viaje estelar los van a llevar,
tal vez en ese lugar, las cosas distintas serán.
Mente problemática
Tal vez producto de la confusión, de las idas y vueltas de la mente, de las emociones contradictorias y de la propia inseguridad, temor a la felicidad, la cual se desea, se busca, pero se cree irreal cuando se encuentra, tal vez por eso es que lloro, tal vez por eso es que no emito palabra, no contesto a tus preguntas, no devuelvo tu sonrisa, tal vez por eso es que aparento no estar, me cuesta cambiar y elijo escapar una vez más.
Te hace desconfiar, te hace pensar, que la mentira en todos lados está, aunque no se la vea, escondida y a punto de saltar, sobre uno, a lastimar. No quiero perder por miedo, no quiero retroceder ni pasar de largo, lo que quiero es no pensar, no pensar y dejarme llevar, por el viento, una risa, una brisa, y el final es el comienzo, el comienzo de otra etapa, diferente, mejorada, sin confusiones creadas por uno mismo, para complicarse, victimisarse, y prohibirse, tal vez por creerse poco, la merecida felicidad.
domingo, 30 de noviembre de 2008
No sé
A pesar de su aparente seguridad, brillaban sus ojos de una manera extraña, como no sabiendo que podía ocurrir, como temiendo a lo desconocido. Prosiguió, avanzó, más de lo esperado, más de lo previamente pactado, a falta de palabras, con simples miradas. Sintió una fuerza más allá de ella, en su cabeza y en todo su cuerpo, algo que atraía, presionaba, de una manera algo brusca, algo suave. Tantas ideas entremezcladas, contradictorias, le impedían pensar con claridad, apenas podía emitir sonido, tal vez una palabra que se oía como un susurro en pleno silencio, un aire de voz, flotando en un ambiente demasiado calmo. Trató de centrarse, trató de enfocarse, un punto fijo en aquella pared monótona, infinitamente blanca, terriblemente sofocante, una mirada le devolvió aquel terror que te produce el no saber . Por fin logró comprender la situación, y se dio cuenta, no solo de que estaba completamente sola, sino también, de que aquellos ojos, no eran más que sus propios ojos, en el reflejo, de un espejo, en una habitación de paredes blancas.
lunes, 24 de noviembre de 2008
Sonreír una y otra y otra vez
Es la hora de aceptar lo sucedido,
es la hora de comenzar,
es la hora de enfrentar lo que se viene,
y si algo saliera mal...
siempre se puede sonreír.
Es la hora de aprender un poco más,
es la hora de reírse de uno mismo.
Es la hora de elegir un camino,
es la hora de plantar,
es la hora de sembrar,
y si allí nada creciera...
siempre se puede sonreír.
Es la hora de guardar,
y es la hora de llevar,
consigo lo que se quiere conservar,
y si algo se perdiera...
siempre se puede sonreír.
Si todo bien saliera,
a lo largo del camino,
sonreiría con ganas,
y seguiría caminando,
sin perder lo logrado.
Si todo mal saliera,
a lo largo del camino,
sonreiría con ganas,
y volvería a comenzar,
para volver a intentar,
para poderlo lograr,
sabiendo y conociendo la verdad...
que siempre se puede sonreír.
es la hora de comenzar,
es la hora de enfrentar lo que se viene,
y si algo saliera mal...
siempre se puede sonreír.
Es la hora de aprender un poco más,
es la hora de reírse de uno mismo.
Es la hora de elegir un camino,
es la hora de plantar,
es la hora de sembrar,
y si allí nada creciera...
siempre se puede sonreír.
Es la hora de guardar,
y es la hora de llevar,
consigo lo que se quiere conservar,
y si algo se perdiera...
siempre se puede sonreír.
Si todo bien saliera,
a lo largo del camino,
sonreiría con ganas,
y seguiría caminando,
sin perder lo logrado.
Si todo mal saliera,
a lo largo del camino,
sonreiría con ganas,
y volvería a comenzar,
para volver a intentar,
para poderlo lograr,
sabiendo y conociendo la verdad...
que siempre se puede sonreír.
sábado, 22 de noviembre de 2008
Salida, salida, salida...
Muchas salidas, todas cerradas, con carteles que dicen que está prohibido pasar, miles de cámaras controlándolo todo, vigilando, represión sin fin. Quiero salir, quiero salir, quiero escapar, de este horrible lugar. Solo quiero libertad, algo de libertad. Intento salir, a pesar de los carteles, a pesar de las cámaras, a pesar del miedo existente. Logro abrir, logro cuidadosamente empujar aquella puerta sombría y sacar un pie, no me gusta lo que encuentro, no me gusta aquel lugar, tan igual al lugar de donde vengo, represión, represión sin fin, solo veo, muchas puertas, todas cerradas, y una vez más, se repite la historia.
Y más
Esfera que encierra,
abruma,
tapa.
Te impide soltarte,
hacer,
deshacer.
Equivocaciones infantiles,
crecer,
perder.
Miedos de algodón,
tontos,
chicos.
Si miro no veo,
sombra,
luz cegadora.
Si escucho ya no siento,
nada,
nada,
y más.
abruma,
tapa.
Te impide soltarte,
hacer,
deshacer.
Equivocaciones infantiles,
crecer,
perder.
Miedos de algodón,
tontos,
chicos.
Si miro no veo,
sombra,
luz cegadora.
Si escucho ya no siento,
nada,
nada,
y más.
domingo, 16 de noviembre de 2008
Nuevamente nuevo
Viejos tiempos, aparecen nuevamente, reviven en el ahora, aquello que quisieras cambiar, aquello que quisieras dejar como está. Reviven como si no hubiera cambiado de hora el reloj, como si no te hubieran dejado jamás, puede que te hagan reír, puede que te hagan llorar, en el pasado, en el presente, viejos tiempos que no se van.
Queda la sensación, queda fuertemente agazapada la emoción, las palabras que existieron, las que no se dijeron, el aroma, el sonido, como si no se hubieran ido, queda el viejo tiempo, hoy nuevamente nuevo.
Queda la sensación, queda fuertemente agazapada la emoción, las palabras que existieron, las que no se dijeron, el aroma, el sonido, como si no se hubieran ido, queda el viejo tiempo, hoy nuevamente nuevo.
jueves, 13 de noviembre de 2008
No hay refugio en la oscuridad
En la oscura noche,
oigo a alguien gritar,
corta el frío silencio
y lo hace helar.
Sufrimiento y se desangra,
un alma en algún lugar,
si me buscan no quiero estar,
si me encuentran no quiero estar.
He de salir a buscar,
un refugio en la oscuridad,
he de vivir en soledad,
si no quiero estar.
Por favor no me lastimes,
por favor dejame en paz,
Por favor no me consuela,
tu no piedad.
Todavía oigo gritar,
y a veces oigo llorar,
pero ahora junto a mí están,
los que no quieren estar.
Y ahora me oigo gritar,
No hallé refugio en la oscuridad.
oigo a alguien gritar,
corta el frío silencio
y lo hace helar.
Sufrimiento y se desangra,
un alma en algún lugar,
si me buscan no quiero estar,
si me encuentran no quiero estar.
He de salir a buscar,
un refugio en la oscuridad,
he de vivir en soledad,
si no quiero estar.
Por favor no me lastimes,
por favor dejame en paz,
Por favor no me consuela,
tu no piedad.
Todavía oigo gritar,
y a veces oigo llorar,
pero ahora junto a mí están,
los que no quieren estar.
Y ahora me oigo gritar,
No hallé refugio en la oscuridad.
domingo, 9 de noviembre de 2008
Una Vieja y Su Paloma.

Si eres buen observador, por las tardes en aquel parque, podrás verla hablando a su paloma, ella la cuida, ella la mima, ella le cuenta viejas historias, que solo ella recuerda.
Nadie sabe su nombre, donde vive, de donde viene, ni a donde va. Todos saben que existe, todos saben que está, sola no, con su paloma la vieron hablar.
Recostada sobre el verde pasto, con la cartera bajo su cabeza, con hojas de diario para cubrirse del sol, un piolín para su compañera, y un cariño particular.
La gente la mira al pasar, se ríe, o solo lástima siente, por ella, por la paloma, o por ambas por igual.
La gente no sabe, que felices ellas están, se tienen la una a la otra, y no necesitan nada más, no sabe la gente la historia, por apariencias se dejan llevar, no sabe la gente realmente, lo que es no querer soledad.
Pobre paloma, dicen al pasar, sin embargo se deja abrazar, las caricias la ves aceptar y sus palabras tranquila escuchar. Díme realmente, si eres capás de asegurar, que triste la paloma está, díme realmente, si tan difícil de creer es, que la paloma la pueda amar.
Ella la cuida, ella la mima, ella le cuenta viejas historias, que solo ella recuerda, ella la abraza, también la alimenta, ella comparte, su vida, su amor, y mucho más. Díme si tan difícil de creer es que ella la pueda amar, díme si tan difícil de creer es, que felices ellas están, y que siempre lo estarán.
Nadie sabe su nombre, donde vive, de donde viene, ni a donde va. Todos saben que existe, todos saben que está, sola no, con su paloma la vieron hablar.
Recostada sobre el verde pasto, con la cartera bajo su cabeza, con hojas de diario para cubrirse del sol, un piolín para su compañera, y un cariño particular.
La gente la mira al pasar, se ríe, o solo lástima siente, por ella, por la paloma, o por ambas por igual.
La gente no sabe, que felices ellas están, se tienen la una a la otra, y no necesitan nada más, no sabe la gente la historia, por apariencias se dejan llevar, no sabe la gente realmente, lo que es no querer soledad.
Pobre paloma, dicen al pasar, sin embargo se deja abrazar, las caricias la ves aceptar y sus palabras tranquila escuchar. Díme realmente, si eres capás de asegurar, que triste la paloma está, díme realmente, si tan difícil de creer es, que la paloma la pueda amar.
Ella la cuida, ella la mima, ella le cuenta viejas historias, que solo ella recuerda, ella la abraza, también la alimenta, ella comparte, su vida, su amor, y mucho más. Díme si tan difícil de creer es que ella la pueda amar, díme si tan difícil de creer es, que felices ellas están, y que siempre lo estarán.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
Tijeras
No cortes la delgada línea,
con tus tijeras de hacer mal,
no arañes el espejo que me sostiene,
es muy fácil de dañar,
no aplastes con palabras a la verdad,
es grande pero frágil y no quiero que me hagas mal,
con mentiras, una vez más,
no arruines tranquilidad bella tranquilidad,
deja que esté y no se vaya más,
déjame a mi, con migo y vete ya,
con tus tijeras de hacer mal.
con tus tijeras de hacer mal,
no arañes el espejo que me sostiene,
es muy fácil de dañar,
no aplastes con palabras a la verdad,
es grande pero frágil y no quiero que me hagas mal,
con mentiras, una vez más,
no arruines tranquilidad bella tranquilidad,
deja que esté y no se vaya más,
déjame a mi, con migo y vete ya,
con tus tijeras de hacer mal.
martes, 4 de noviembre de 2008
Búsqueda y Encuentro
Es solo una reacción, un momento sin la mente, un momento sin palabras, hay un cuerpo y sentimientos, y así de simple es. Búsqueda, llegada con atrazo, solo unos segundos para elegir un camino, muchas caras, muchas caras, sin rostro que te apuran, que te dicen que lo que hagas va a estar mal, fuera oídos, fuera mente, pies que avanzan e intentan no retroceder, fuera tiempo, fuera sombras, encuentro finalmente, camino correspondiente, fuera todo, dentro todo, todo lo que te hace bien, todo lo necesario para seguir caminando, para ser feliz.
Listo Para Partir
Se despierta bien temprano, no sabe porqué, tal vez sea la costumbre, un sonido, el canto de un pájaro junto a su ventana, lo cierto es que jamás en su vida precizó un despertador. Se levanta, luego de unos segundos de estiramiento y otros tantos de bostezo, nunca entendió porqué siempre se está tan cansado al despertar. Una vez sujetos sus pies al suelo, se dirige lentamente al baño donde cepilla sus dientes con desgano y se moja la cara de la misma manera, va hacia la cocina, un diario que se asoma por debajo de la puerta, lo agarra, lo mira, y lo deja sobre la mesa, se prepara un café que luego combina con mate, y ese es su desayuno de siempre. Una vez que termina, se da cuenta de que no leyó el diario, entonces lo ubica sobre una pila donde están todos los diarios anteriores, alguna vez los leería, pensaba. En su habitación, se espanta al ver el desorden, pero nada puede hacer ahora, entonces elije un pantalón, uno de los dos que tiene; una camisa, una de las tres que tiene; y su único saco; se viste, conforme se pone sus zapatos negros, lustrados el día anterior cuidadosamente por él mismo. Nuevamente se dirige al baño, ahora se cepilla los dientes a conciencia, se lava la cara tres veces con agua y ayuda de sus manos, se arregla un poco el pelo, cosa fácil, ya no tiene el pelo abundante de cuando era un pibe. Se mira en un pequeño espejito y sale del baño. Vuelve a su habitación, toma unas pocas cosas que necesita para salir, las mete en una valija gastada, de un color que ahora se parece al azul , la única que tiene, y sale del cuarto. Ahora está en el living, donde hay una ventana, por donde entra algo de luz a la casa, se asoma, ya listo para partir. Tal vez un día más.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Lejos, lejos
Temprana alegría,
antes lejana,
tranquilidad,
hace un tiempo
inexistente.
Claridad,
y apenas unas cosas
por cambiar.
Ya todo se ordena,
desordenadamente,
pero a mi manera,
mía, y de nadie más.
Así me gusta estar.
Así me gusta estar.
Sensación de poder,
aquello que antes no podía,
sensación de crecer,
no de pronto ni tan rápido,
solo crecer y superar,
viejos miedos,
viejos malos recuerdos.
Se fue,
lejos, lejos,
para no volver.
Así me gusta estar.
Así me gusta estar.
Sonrisa compartida,
duradera en el tiempo,
luz en el camino,
no hay tropiezo
que me haga caer,
no hay ya
palabra,
que me haga entristecer.
antes lejana,
tranquilidad,
hace un tiempo
inexistente.
Claridad,
y apenas unas cosas
por cambiar.
Ya todo se ordena,
desordenadamente,
pero a mi manera,
mía, y de nadie más.
Así me gusta estar.
Así me gusta estar.
Sensación de poder,
aquello que antes no podía,
sensación de crecer,
no de pronto ni tan rápido,
solo crecer y superar,
viejos miedos,
viejos malos recuerdos.
Se fue,
lejos, lejos,
para no volver.
Así me gusta estar.
Así me gusta estar.
Sonrisa compartida,
duradera en el tiempo,
luz en el camino,
no hay tropiezo
que me haga caer,
no hay ya
palabra,
que me haga entristecer.
sábado, 25 de octubre de 2008
Un Pájaro De Colores
Iba por calles, esquinas, negocios y bares, parques y lugares cubiertos. Conoció a un hombre, uno de los tantos días; ese hombre era un vendedor, de qué?, no se sabe con exactitud. Le preguntó por donde quedaba el lugar a donde se dirigía, un lugar llamado Arco Iris, lindo para pasar el rato, agradable, sabía que quedaba por San Telmo. El vendedor, disgustado, al ser interrumpido mientras hacía nada, con cara de mal humorado, giró bruscamente la cabeza al ser consultado; míre, le contestó, yo soy un vendedor, muy ocupado y atareado, no pierdo el tiempo, entiende?, así que vaya y pregunte a algún otro con tiempo suficiente como para responder a esa pregunta sin ganancia alguna. Sin ganancia? le preguntó, yo solo quiero saber donde queda aquel lugar, allí hay gente esperándome, pero tengo suficiente tiempo como para quedarme un buen rato charlando con usted, veo que no está de muy buen ánimo hoy, y eso que el sol brilla en todo su esplendor, dígame usted, señor vendedor, que vende?. Al escuchar estas palabras, el vendedor volvió a girar la cabeza, esta vez lentamente y con cara de no entender. Disculpe? contestó, qué qué vendo?, eso no es de su incumbencia, ni siquiera lo conozco, ni me interesa hacerlo, estoy muy ocupado, lárguese ya. Sólo quería charlar con usted, ha sido muy amable al escucharme, perdón si lo he molestado, ya me marcho, que venda bien. Sin girar la cabeza esta vez, el vendedor se limitó a refunfuñar y siguió mirando atentamente, un papel que parecía en blanco.
Siguió caminando, ya no quería ir a ese lugar, el día estaba hermoso y adoraba caminar en días así. Al rato de aquel encuentro, se cruzó a una señora, edad indeterminada, tirando a mayor, llevaba con sigo muchas bolsas, algunas parecían muy pesadas, caminaba aceleradamente y gotas de sudor recorrían su cara como lluvia. Al verla pasar le preguntó como estaba, si necesitaba ayuda. La señora, al metro de haberlo oído paró y le preguntó rápidamente que había dicho, estaba demasiado apurada como para entender una simple frase; volvió a formular las preguntas. Yo no necesito ayuda, dijo la señora acelerada, no tengo tiempo para ayuda, solo mire todo lo que tengo que hacer, llevar esto a la tintorería, estas cosas a arreglar, vio que todo se rompe hoy en día?, tantas cosas que comprar! y en tan poco tiempo! los negocios ya se cierran! muchas cosas que lavar, muchas cosas que planchar, además de cocinar, no tengo tiempo para ayuda, no tengo tiempo!. Se dio media vuelta y siguió su camino más apresuradamente que antes y arrastrando tres de sus enormes bolsas.
Sintió lástima por la mujer que acababa de conocer, pobre señora, tan poco tiempo tenía. No podía parar de pensar, que raro, sentía que tenía todo el tiempo del mundo y sin embargo la gente estaba tan apurada...acaso debería estarlo él también?.
Caminaba sin un fin específico, solo caminar, hasta que se olvidó de aquellos pensamientos, al ver a un hermoso pájaro, de todos los colores, realmente muy extraño y particular, posado en una alta rama de un árbol sin hojas, que extraño pensó, habiendo tantos árboles de hojas verdes elegir justo este para posarse, se sentó a observar y pensó. Habrá estado allí por más de media hora, admirado y sorprendido, pensaba acerca del asunto, se paró y siguió caminando, luego de observar por última vez al bello pájaro, conforme con la respuesta que había encontrado, había elegido ese árbol porque sabía que lo necesitaba más que los demás, solo le dio un poco de vida, de color, un pájaro solidario.
Contento siguió su camino, si es que existía un camino. Chocó con un parque y decidió cruzarlo, parecía agradable y bastante tranquilo. A la mitad de aquel parque, una niña saltando a la soga le pasó por adelante casi sin verlo, sin notar su presencia. La saludó amablemente, de chico yo también saltaba a la soga, me encantaba, muy divertido, le dijo. La niña dejó de saltar de golpe, casi se tropieza. Estás bien? te lastimaste?, le preguntó. Usted es muy amable, le contestó la niña con la soga ya en la mano, a mi me enseñaron que cuando alguien en la calle es tan amable es porque sus intenciones no son buenas. Me enseñaron que cuando alguien es bueno con otra persona es porque quiere algo a cambio, nada es gratis, eso me enseñaron, la amabilidad me asusta. Volvió a acomodarse y se fue saltando, más rápido que antes, hasta desaparecer en alguna parte del inmenso parque.
Que raro, la gente está rara, o tal vez el raro soy yo, ya no comprendo. Volvió sobre sus pasos hasta chocarse nuevamente con aquel árbol, con ramas sin hojas, aún el hermoso pájaro, de todos los colores, estaba allí. Nuevamente se sentó a observarlo, maravillado y enternecido, el árbol parecía feliz, ahora que el pájaro y su color lo acompañaba. Estuvo allí por horas, pensando, meditando, ya sabía que quería hacer con su tiempo, con su vida, quería ser como aquel pájaro, compartir su color con quien lo necesitara, ese era su propósito, increíble lo que un pájaro, de todos los colores, puede lograr.
Siguió caminando, ya no quería ir a ese lugar, el día estaba hermoso y adoraba caminar en días así. Al rato de aquel encuentro, se cruzó a una señora, edad indeterminada, tirando a mayor, llevaba con sigo muchas bolsas, algunas parecían muy pesadas, caminaba aceleradamente y gotas de sudor recorrían su cara como lluvia. Al verla pasar le preguntó como estaba, si necesitaba ayuda. La señora, al metro de haberlo oído paró y le preguntó rápidamente que había dicho, estaba demasiado apurada como para entender una simple frase; volvió a formular las preguntas. Yo no necesito ayuda, dijo la señora acelerada, no tengo tiempo para ayuda, solo mire todo lo que tengo que hacer, llevar esto a la tintorería, estas cosas a arreglar, vio que todo se rompe hoy en día?, tantas cosas que comprar! y en tan poco tiempo! los negocios ya se cierran! muchas cosas que lavar, muchas cosas que planchar, además de cocinar, no tengo tiempo para ayuda, no tengo tiempo!. Se dio media vuelta y siguió su camino más apresuradamente que antes y arrastrando tres de sus enormes bolsas.
Sintió lástima por la mujer que acababa de conocer, pobre señora, tan poco tiempo tenía. No podía parar de pensar, que raro, sentía que tenía todo el tiempo del mundo y sin embargo la gente estaba tan apurada...acaso debería estarlo él también?.
Caminaba sin un fin específico, solo caminar, hasta que se olvidó de aquellos pensamientos, al ver a un hermoso pájaro, de todos los colores, realmente muy extraño y particular, posado en una alta rama de un árbol sin hojas, que extraño pensó, habiendo tantos árboles de hojas verdes elegir justo este para posarse, se sentó a observar y pensó. Habrá estado allí por más de media hora, admirado y sorprendido, pensaba acerca del asunto, se paró y siguió caminando, luego de observar por última vez al bello pájaro, conforme con la respuesta que había encontrado, había elegido ese árbol porque sabía que lo necesitaba más que los demás, solo le dio un poco de vida, de color, un pájaro solidario.
Contento siguió su camino, si es que existía un camino. Chocó con un parque y decidió cruzarlo, parecía agradable y bastante tranquilo. A la mitad de aquel parque, una niña saltando a la soga le pasó por adelante casi sin verlo, sin notar su presencia. La saludó amablemente, de chico yo también saltaba a la soga, me encantaba, muy divertido, le dijo. La niña dejó de saltar de golpe, casi se tropieza. Estás bien? te lastimaste?, le preguntó. Usted es muy amable, le contestó la niña con la soga ya en la mano, a mi me enseñaron que cuando alguien en la calle es tan amable es porque sus intenciones no son buenas. Me enseñaron que cuando alguien es bueno con otra persona es porque quiere algo a cambio, nada es gratis, eso me enseñaron, la amabilidad me asusta. Volvió a acomodarse y se fue saltando, más rápido que antes, hasta desaparecer en alguna parte del inmenso parque.
Que raro, la gente está rara, o tal vez el raro soy yo, ya no comprendo. Volvió sobre sus pasos hasta chocarse nuevamente con aquel árbol, con ramas sin hojas, aún el hermoso pájaro, de todos los colores, estaba allí. Nuevamente se sentó a observarlo, maravillado y enternecido, el árbol parecía feliz, ahora que el pájaro y su color lo acompañaba. Estuvo allí por horas, pensando, meditando, ya sabía que quería hacer con su tiempo, con su vida, quería ser como aquel pájaro, compartir su color con quien lo necesitara, ese era su propósito, increíble lo que un pájaro, de todos los colores, puede lograr.
viernes, 24 de octubre de 2008
Palabras Solo Palabras

Hablaba y conocía las palabras, las empleaba cuando correspondía, tal cual le habían enseñado desde pequeña. Sin embargo, cuando quería expresar emoción, sensación, sentimiento, no encontraba las palabras adecuadas, pensaba y pensaba y sabía que allí estaban, pero no las alcanzaba. Eso complicaba un poco las cosas, a la gente le cuesta escuchar lo que no se dice, y así, las emociones quedaban en ella, esperando a salir, presionando bien fuerte. Cuando ese momento de búsqueda pasaba, y se resignaba, todo volvía a la normalidad, palabras, palabras y más palabras llenaban el silencio en un instante, no sabía como, solo salían de ella, casi sin significado, casi sin razón. Pronto le volvía a pasar lo mismo…ehh ahh mmm, nada, nada. Nada encontraba para decir que sea entendible para los otros, nada que verdaderamente expresara lo que sentía y deseaba comunicar. Resignación, aunque felicidad sintiera, se transformaba en dolor al no poder compartirla. Malditas palabras que cuando se las necesita no aparecen.
domingo, 19 de octubre de 2008
Un Simple Ojo

Un simple ojo quería ser hoja, pero un simple ojo era y eso no podía cambiarlo, aunque quisiera. De un modo bastante cuidadoso, se metió entre ramas y flores, e intentó parecer hoja. Pero las hojas, acostumbradas a ver a otras hojas, enseguida reconocieron al simple ojo. Entre tantas hojas no había lugar para un simple ojo, entonces el ojo, triste comenzó a llorar. Las hojas muy pronto descubrieron, que sus lágrimas vida les daba, no les importaba un simple ojo, pero si su llanto. Un simple ojo has de ser, una hoja jamás serás, pero puedes quedarte si prometes llorar, le dijeron las hojas al ojo. Y así el simple ojo aceptó, lloró lloró y lloró y así vivió, entre hojas siendo un ojo.
martes, 14 de octubre de 2008
El sueño de un niño
Volar, todas las noches antes de dormir, sin falta, imagino que se sentiría, lo veo, en mi imaginación por supuesto. Luego duermo, y ahí si vuelo, en mis sueños, mientras tengo los ojos cerrados y estoy recostado en una cama, pero vuelo, y eso solo importa. Cuando despierto, gasto todas mis fuerzas en recordar, casi siempre lo logro, y todo el día pienso en eso, para no olvidar la sensación, hasta la noche, cuando por fin repito aquella fantástica experiencia. Noche tras noche, volar, día tras día, revivirlo en mi mente una y otra y otra vez, sin cansarme nunca.
Aunque todos mis sueños consisten en volar, no todos son iguales, claro que no, vuelo sobre lugares muy distintos, a veces el mar, otras la ciudad, un descampado, árboles y plantas muy raras, grandes puentes y altas torres, y de vez en cuando, vuelo por el universo, sólo he visto algunas fotos de algunos planetas, y algunas estrellas, que me mostraron en la escuela, pero en mi sueño, el universo es muchísimo más lindo y mágico.
Suelo decirle a la gente, que yo puedo volar, a lo que me contestan que eso es verdaderamente imposible, imposible no, digo yo, ¡puedo volar!, ¡todas las noches lo hago!, ¿¿¡¡cómo puede ser imposible entonces!!??, pero no se callan nunca, no lo aceptan, me dicen, claro, en sueños, pero volar es imposible para cualquier ser humano, entonces si logran confundirme… ¿como puedo yo volar si soy, según tengo entendido, un ser humano, y volar es imposible para cualquier ser humano?...entonces callo, y dejo que permanezcan en su ignorancia, aunque ellos crean que me han convencido.
No logro comprender porqué les cuesta tanto entender, no es imposible aquello que se puede hacer, ya sea en sueños o bien despierto, siendo un ser humano, o no, será que es gente grande y con el tiempo se olvidaron de soñar, y ahora sólo creen en lo que se puede hacer estando despierto…pero eso es aburrido, a mi me gusta soñar, no quiero dejar de hacerlo nunca, me gusta imaginar, y tampoco quiero dejar de hacerlo, me gusta creer que todo es posible.
No tengo miedo a crecer, sólo no quiero olvidar lo que alguna vez pude hacer.
Aunque todos mis sueños consisten en volar, no todos son iguales, claro que no, vuelo sobre lugares muy distintos, a veces el mar, otras la ciudad, un descampado, árboles y plantas muy raras, grandes puentes y altas torres, y de vez en cuando, vuelo por el universo, sólo he visto algunas fotos de algunos planetas, y algunas estrellas, que me mostraron en la escuela, pero en mi sueño, el universo es muchísimo más lindo y mágico.
Suelo decirle a la gente, que yo puedo volar, a lo que me contestan que eso es verdaderamente imposible, imposible no, digo yo, ¡puedo volar!, ¡todas las noches lo hago!, ¿¿¡¡cómo puede ser imposible entonces!!??, pero no se callan nunca, no lo aceptan, me dicen, claro, en sueños, pero volar es imposible para cualquier ser humano, entonces si logran confundirme… ¿como puedo yo volar si soy, según tengo entendido, un ser humano, y volar es imposible para cualquier ser humano?...entonces callo, y dejo que permanezcan en su ignorancia, aunque ellos crean que me han convencido.
No logro comprender porqué les cuesta tanto entender, no es imposible aquello que se puede hacer, ya sea en sueños o bien despierto, siendo un ser humano, o no, será que es gente grande y con el tiempo se olvidaron de soñar, y ahora sólo creen en lo que se puede hacer estando despierto…pero eso es aburrido, a mi me gusta soñar, no quiero dejar de hacerlo nunca, me gusta imaginar, y tampoco quiero dejar de hacerlo, me gusta creer que todo es posible.
No tengo miedo a crecer, sólo no quiero olvidar lo que alguna vez pude hacer.
viernes, 10 de octubre de 2008
Un Par De Hojas No Son Nada
Baila al compás del viento,no te asustes, si con el tiempo, algunas hojas pierdes,
siempre vuelven a crecer.
Ilumina tus ramas
y riega tu raíz, así,
jamás te secarás.
Una nube blanca, a tu alrededor,
no permitirá que te lastimen.
Si hace frío, abrazala fuerte
y úsala como abrigo,
ella nunca te dejará.
Si te sientes sola, de día
el sol te escuchará, y de noche
las estrellas cantarán.
Un día, en no mucho tiempo,
una hermosa flor brotará,
solo espera y su color obtendrás.
Mientras tanto,
al compás del viento bailarás,
algunas hojas perderás.
Pero siempre crecerán.
martes, 7 de octubre de 2008
Aunque Sea Por Un Momento

Escuchar una linda canción, cerrar los ojos, irse lejos, bien lejos, imaginar que vuelo, que no vuelvo, que nada me toca, mas que el viento, un rayo de sol, y esa melodía, tranquilidad, mucha felicidad, nada me hace caer. Caigo, abro los ojos, estoy acá, bien cerca, sentada, la canción terminó, todavía hay viento, pero no es lo mismo, vuelvo a cerrar los ojos, y me voy.
sábado, 4 de octubre de 2008
Gracias
La gente no supo comprender, jamás entendió absolutamente nada, no supo apreciar lo que les diste. Tú viste y entendiste la vida como nadie nunca supo hacerlo, y nos lo enseñaste, de la forma más hermosa. Diste todo, hasta quedarte desnudo, indefenso ante tanta verdad, y encima te criticaron. No entendieron, que quién puede ver tan profundo y del mismo modo sentir, tiene muchas cosas que perder, sólo diste, diste y diste, sin obtener devolución alguna. Tal vez, este mundo, aún no esté preparado para alguien como vos, pero tus obras quedarán, cada palabra, sonido, melodía, pensamiento, aquello que con tanta sabiduría, quisiste enseñarnos…eso no se borra con nada. Gracias.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Te Enseñan

Te enseñan a vivir cuidadosamente, pensando cada paso a dar próximamente, te enseñan que las decisiones rápidas o espontáneas, en general traen consecuencias no deseadas.
Pero no te enseñan a sentir, no te enseñan a vivir, vivir con todo su significado, no como un camino que hay que recorrer.
Te dicen que hay que cuidarse de la maldad del ser humano, pero no te dicen lo maravilloso de aquel ser tan extraño.
Te muestran sólo algunos colores, no te dicen que el color es infinito.
Prefieren mostrarte lo justo, lo que alcanza para una “vida”.
Pero nadie, nunca nadie te enseñará a vivir.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Buscando Un Lugar...

En busca de un lugar más agradable, donde solo existan buenos pensamientos, y si cayera alguna lágrima, por felicidad sería. Que bueno sería, toparse con ese ansiado, deseado lugar, donde se pueda estar tranquilo, sin tener que pensar y pensar el porqué de las cosas, el porqué del sufrimiento, ya que tal cosa no existiría.
Vivir sin esperar constantemente que las cosas cambien. Porqué no puede todo ser mejor? más simple? si todo termina, porqué no evitarse el pasar por malos momentos?, sin problemas ni vueltas que no llevan a ningún lado. Tan difícil es?, parece mentira, pero debe serlo, ya que no logro cambiarlo. Cuando parece que las cosas van bien, y que el camino es el correcto, algo se interpone.
Aparece la duda, seré yo?, seré yo quien hace las cosas mal?, seré yo quien se preocupa demasiado por cosas que tal vez sean insignificantes?, pero, como hacer para evitar la tristeza, si se prende de uno y no suelta, hasta que pasa el tiempo, pero vuelve a aparecer, como un tormento, como la sombra, que aunque a veces no veamos, está.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Siempre Igual

Siempre igual, caminan encerrados en ellos mismos creyendo saber hacia donde van, mirar es peligroso, dicen ellos. Hay que seguir, aunque nunca se llegue a ningún lado, si cambiamos de rumbo, nos podemos perder. Sus rostros se ven tristes, oscuros, muestran lo que hay en su interior. No es que no quieran otra cosa, no saben cómo, nadie se ocupó de enseñarles, de mostrarles, y poco a poco se fueron convenciendo, y poco a poco aceptaron, y poco a poco fueron muriendo, aún vivos.
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