viernes, 30 de enero de 2009

Poco a poco, sin darse cuenta de lo que sucedía, con el paso del tiempo, las cosas fueron cambiando, y un día resultó imposible revertir la realidad, imposible, no, muy difícil en verdad. Ya no toman decisiones, ya no ven, ni sienten, ni escuchan, no realmente, pero creen que lo hacen, les hacen creer que creen, ya ni la capacidad de creer poseen. Un cuerpo, piernas, brazos, pies, manos, movilidad, agilidad, palabras y hechos, nada significa, ningún valor, ni moral, ni odio, ni amor. Utilizados, manipulados, sirve, si, se usa, si, se tira, desecha, se crea y se inventa, y todo termina y comienza, y nadie recuerda. En grupo o en la más fría soledad, individualismo, individuo?, no, y prosigue, y no cambia, rutinario el día, rutinaria vida. Y si nadie se da cuenta, y no se le da importancia verdadera, cambio existencial, amplitud de mentes, sangre roja, ardiente, sedienta de algo más, y si nos movemos, en lugar de estarse quietos, y si gritamos, fuerte, para que alguien más que nosotros nos oiga, y se contagie, de fuerza y algo de alegría, algo de esperanza, fundamentalmente de ganas, ya no máquinas, no individualismo, mediocridad, conformismo, no más individualismo, si individuos.

martes, 27 de enero de 2009

Porqué en mi cabeza escucho cosas que no quiero escuchar?
porqué me afecta lo que no significa nada en la realidad?
quisiera parar de especular, de fingir que nada me toca,
dejar de sentir cada roce, palabra, canción,
de buscar la incomodidad, para luego ser víctima con ella,
si es mentira que es necesario llorar,
si es mentira la infelicidad, pero luego se vuelve verdad,
somos actores, cambiamos la realidad,
y después no nos gusta lo que hay por encontrar,
nuevamente las lágrimas caen,
no me hables, no me escuches, no hay motivos,
pero parece real, no se entiende, no comprendo,
no preguntes, solo dejame llorar.

domingo, 4 de enero de 2009

Pasa una estrella fugaz

Ojitos verdes, rojos, naranjas,
miren, miren, que alto están,
vuelan, vuelan, no quieren bajar,
y en esa estrella, van a aterrizar.
Su bella música van a tocar,
y desde acá los vamos a escuchar,
bailen, bailen, con la trompeta y al compás,
que nosotros los vamos a acompañar.
Con los piesitos en el aire, y la sonrisa sin desaire,
sin tiempo, con arte, mágico y elegante,
pasa una estrella fugaz,
se lleva con ella felicidad,
mira, mira, y vuelve a mirar,
vuelve, se quiere quedar.
Un niño sonríe, observando a la luna,
donde hace eco el sonido, y alumbra, y alumbra,
el niño sabe que allí va a bailar,
la estrella fugaz, lo pasa a buscar,
se lleva consigo, toda felicidad,
y en esa estrella, van a aterrizar.