Se vuelve y se vuelve y se vuelve, y uno se cree más fuerte de lo que es, pero todo queda y daña por dentro, creemos en el esquema que creamos para que todo se mantenga en su lugar, pero pronto se derrumba y cada vez es más difícil rearmarlo, cada vez es más confuso, y agobiante, sofocante. Tan pocos son los años, y el contenido se presenta interminable, tan poco es lo que sabemos, y con eso convivimos, en el día a día, peleando con nosotros mismos, y el tiempo no me alcanza para pensar, y no logro acertar, no importa que camino elija tomar, siempre llego al mismo lugar, o abandono, o me abandono, y ambas siempre me hacen muy mal.
¿Cómo es que convive el amor junto al dolor? ¿Hay alguna más poderosa contradicción? Las preguntas son muchas, las respuesta ninguna, y no me alcanza el tiempo para pensar.No sabía que todo iba a cambiar, no elegí las circunstancias por las que pasar, no elegí los sentimientos, los momentos, no elegí, no esperaba que pasara, no esperaba nada, nada, pero así es como son las cosas, siempre cambian, se transforman, se deforman, tan rápidamente y sin aviso, es tan fácil equivocarse, que da miedo intentar.