martes, 1 de septiembre de 2009

Me mareo. Me sofocan los colores y las luces, porque no se quedan quietas, hasta el calor y el frío lastiman, cuando no se limitan. Me dices, despacio, tranquila, calmate, no des vueltas, y estoy quieta, y no te das cuenta, no soy yo, es todo, todo lo demás. Y no lo ves, aunque te explique, y te lo ponga en frente, no lo puedes percibir, y eso es justamente, lo que nos hace tan diferentes.
Me suplicas, te me cuelgas, me haces preguntas para las que no tengo respuestas, me exterminas, pero sé, no te das cuenta, solo intentas calmar la fiebre, pero no hay remedio que valga, cuando la enfermedad es inminente, y sientes, aunque el momento decisivo no llegó, el constante desborde, el no poder hacer nada para cambiarlo, la persecución de uno mismo, y la pérdida de quienes quedan afuera, aunque quieras conservarlos. Uno los aleja, y espera que estén a salvo.

miércoles, 3 de junio de 2009

Vuelve como palabra

Pequeñas cosas, desapercibidas que pasan, vuelan, y con sorpresa puedes verlas regresar, con fuerza, aparentan no haberse ido, y colores, olores, y sombras y luces que forman una misma verdad, la palabra, que escapaba, y a lo lejos todavía era oída, y aturdía, y no se como, pero enceguecía, la mirada de unos ojos lastimados, incapaces de ver más allá, de todo dolor posible, más allá de la vida y de la muerte, de todo lo que podemos alcanzar, con facilidad. También llegó, junto a un canto, la palabra que jamás fue escrita, entendida solo en aquel amanecer, único, demencialmente especial, que nos dio tanto, y tan rápido, que no lo supimos aprovechar, y como siempre, supimos bien desperdiciar. Pero aquí está, y no es lo mismo, ya no es igual, una vez más vuelve y en soledad, pero una sonrisa que logra sacar, recuerda en algún momento, lo que pudo ser algo más que felicidad.

jueves, 28 de mayo de 2009

Los Caminantes

Ahí van, muy convencidos,
Los Caminantes,
nunca, nunca, miran atrás,
y así no se pierden con facilidad,
siempre llegan adonde quieren llegar,
bien recibidos siempre serán.
Y ahí van, visten de gala,
Los Caminantes,
no se dejan ensuciar,
no se han de equivocar,
en sus ojos brilla el día, y hasta la oscuridad,
muy difícil que los puedas engañar.
Ahí van, a paso lento,
Los Caminantes,
no se dejan apurar,
dejan que pase,
y así todo llega, sin esperar,
no son como la gente normal.
Y ahí van, robando flores,
Los Caminantes,
siempre, siempre, para regalar,
no te piden si lo que quieren es dar,
no solo sueñan, invitan a soñar,
y si te enseñan, recién entonces pueden continuar.
Ahí van, muy convencidos,
visten de gala, a paso lento,
robando flores, Los Caminantes,
y ahí van,
y ahí van,
ahí van,
y no los notas al pasar.


miércoles, 27 de mayo de 2009

Idas y venidas de un cuento que no termina...

Me cuesta aceptar,
me cuesta amoldar,
y nada deja de girar, y girar,
y nada deja de rotar,
a veces para bien, muchas otras para mal,
y todo se mueve a ese compás,
que tanto odio y no puedo evitar,
que te vende un cuento lindo, y te hace soñar,
casi siempre, para mal,
y cuesta aprender a despertar.
Voy siempre para el mismo lado,
creyendo que contra la corriente viajo,
muchos acompañantes tengo a mi lado,
y eso es lo que me hace seguir viajando.
Y pienso que todo se derrumba,
poco a poco, y yo una inmóvil,
echando raíces que nunca crecen,
y el pesimismo, peor enemigo,
siempre a un costado del camino.
El tiempo que jamás se detiene,
que me inspira alegría, y me produce temor,
que cuenta cosas nuevas, junto con viejas anécdotas,
y me apura, y a la vez me estanca,
y me sonríe, y siempre llora por amor,
y me alaba, y me dice que no,
que no es el momento, que ya pasó,
que todavía falta, y que todavía no llegó.
El juego está por comenzar,
de pronto me empiezo a animar,
tengo el tablero para jugar,
y no hay fichas para avanzar.
De nuevo caigo, y me rindo sin pensarlo,
no me soporto cuando me reconozco,
a mi misma tan abajo,
que casi no me alcanzo.
De nuevo me salvo, me salvan,
vuelve la vida, vuelve de pie,
me llama, y me grita,
ni con furia ni con ironía,
no me pega ni castiga,
solo empuja, y gracias doy por eso,
a todo aquello, que es lo que tengo,
y que así sea, si algo puedo hacer con ello,
siempre se puede continuar el cuento.

sábado, 23 de mayo de 2009

Cada pequeño pedazo

Caminando rápido,
como si volara,
en algún lugar que está más allá,
me sonríen,
y que lindo es.
Todo lo malo acabo,
y ahí estás vos,
con tu cara y con tu voz,
siempre ahí,
siempre así.
Y que lindo es,
feliz, feliz,
y una nube me pasa a buscar,
hay notas que claramente puedo observar,
una melodía eterna multicolor,
y la nube recorre el lugar,
solo veo felicidad,
y ahí estás vos,
con tus ojos y sabor,
siempre ahí, siempre así.
Que despierta puedo sentirme,
con todo aquello que quiero guardar,
un suspiro cálido recorre mi cuerpo,
como un beso, en un día de invierno,
tomo el camino que más me gusta,
y no me canso ni quiero volver,
solo sigo y disfruto a cada paso,
de la alegría, cada pequeño pedazo.

domingo, 3 de mayo de 2009

Suave brisa.

Suave brisa,
llevas contigo,
cada palabra y sonrisa,
dejando papeles en blanco,
que no tienen significado.
Te llevas aquello que amo,
una lluvia fría,
hiela mis manos,
y no hay sol que me alivie ahora,
y no hay tiempo para descansar.
Si las estrellas dejaran de alumbrar,
me iría con ellas, a algún lejano lugar.
Olvidando todo,
dejando todo,
comenzando.

Se van al mar

En el río se ahogan tus penas,
llegan al mar y se vuelven sal,
buscas el dulce, difícil de encontrar.
Intentas no mirar atrás,
te asusta, le temes a lo que hay,
y no quieres resucitar.
Muy pronto descubrirás,
a alguien sin un disfraz,
sin ningún antifaz,
que te conduzca a donde debes llegar,
sin agua, sin sal,
en el dulce deseado te convertirás,
y a tus penas,
el mar se las llevará.

No te duermas

No te duermas,
que no caiga en el olvido,
de todo se aprende,
y de algunas cosas se arrepiente,
pinta para ver si le cambia el color,
pero no hay pintura que ayude a quitar el dolor.
No te duermas,
que no se vaya la sonrisa,
que no se transforme en un recuerdo,
y se diluya como una oración,
que los ojos que te calmaron,
queden eternos en los tuyos,
que alivie y sane la pena,
de aquella hermosa existencia.

miércoles, 22 de abril de 2009

Buscaba amor,
y encontró una triste canción,
que tan lejos,
quedaron aquellas palabras,
que tan cerca,
la melodía y la desilusión.
Solo un roce y se va,
como aire,
cuando no se puede respirar,
como lluvia,
en medio de una sequía, y una hoja que se cae.
Nadie sabía lo que iba a pasar,
gritaban asustados,
sin saber el porqué,
se miraban y desconfiaban,
atentos a cualquier cambio en el ambiente.
Por fin se callaron,
cansados de acusarse y enterrarse,
un respiro atraía las miradas,
una palabra,
cortaba como una espada,
de pronto, en medio de una reunión nada planeada,
la agonía, de un hombre que cayó,
y no volvió a levantarse.

miércoles, 8 de abril de 2009

Solo

Era una linda tarde de verano. No como aquellas tardes calurosas en el centro de Buenos Aires, donde la gente intenta evitar los cuerpos y ropas sudorosas, inevitable consecuencia de un día de casi cuarenta grados bajo el sol resplandeciente de las tres de la tarde, entre autos, ruidos y personas apuradas, por llegar quién sabe a donde.
Me sorprendí bastante al fijarme que por la calle Corrientes a plena hora pico, me encontraba a mi mismo caminando tranquilo sin nadie a mi alrededor. Creo que había caminado unas tres cuadras sin notarlo, ya que estaba ensimismado en mis pensamientos, bastantes superficiales y vacíos de contenido, pensaba preocupado que seguramente estaba llegando tarde al banco donde debería hacer unos trámites, ya que no tengo reloj para comprobarlo, mi mente se hallaba ocupada en recriminarme la tardanza sufrida al salir de mi casa en San Telmo, y en haber perdido dos colectivos por no correr lo suficientemente rápido para alcanzarlos, y así tener que esperar media hora a que venga otro. Lo cierto es que ante la sorpresa, empecé a ser más observador, noté que los negocios estaban todos cerrados, será feriado y yo distraído y tonto no me di cuenta?, pero, si no me equivoco hoy es veintisiete de abril, no puede ser feriado, creo yo, seguí caminando y nada, solo, en la más vacía nada absoluta. Llegué en vano a la entrada del Banco Ciudad, como era de esperarse, cerrado y con ningún rastro de vida ni adentro ni afuera. Empecé a preocuparme, o me estaba volviendo loco o toda la gente había desaparecido, no pasaban colectivos, ni autos, ni bicicletas, nada, pero yo llegue ahí en el seis, o lo imaginé?, o estoy imaginando esto ahora?.
Se me ocurrió gritar fuerte y esperar alguna contestación, no podía ser tanta soledad, aunque me pareció tonto, ya que si un día cualquiera en el centro de Buenos Aires alguien se pusiera a gritar lo tratarían de insano, igualmente grité con todas mis fuerzas : HAY ALGUIEN AHÍ????!!!! ALGUIEN ME ESCUCHA??!! POR FAVOR, RESPONDAN! HOLA! HOLA!... pero nadie jamás contestó.
Decidí largarme, el miedo cada vez era mayor, y la linda tarde de verano dejaba de ser tan linda, la verdad es que extrañe como nunca lo había hecho aquellos insoportables días de sudor y gente por todos lados. Deseé con todas mis fuerzas mientras caminaba estar soñando, viviendo irrealmente una pesadilla que ya pronto terminaría, y despertar en mi cama como todas las mañanas. Pero las cuadras pasaban, y no había colectivo que me lleve a mi casa, no había, nada, y lo peor, nadie, más que yo y mi miedo, más que yo y mis cansados pies de tanto caminar.
Por fin llegue a San Telmo, pero todo fue peor, cuando dejé de pensar en el miedo y la inexplicable y terrible experiencia que estaba viviendo, me di cuenta de que mi casa no estaba, ni mi casa, ni ninguna otra, solo calles y calles vacías, todo lo que había conocido o creía conocer de pronto no existía, ya no estaba, y me encontré solo, loco, con una lapicera negra, y un papel, escribiendo esta historia para quién sabe quién, de la manera más coherente posible, deseando que nada de esto sea verdad.

jueves, 2 de abril de 2009

Nada puede más

Está mi voz, en medio de tanta verdad, y tus ojos acompañan, el camino a caminar, nadie sabe como, pero puedo empezar a volar, con tan solo escuchar y cantar.
Como un árbol crece lento, deseando la libertad, y es enorme lo que hay dentro, imposible de opacar. Mira, mira, lejos, claro, nada nada te detendrá, mira mira, lejos y claro, sabrás conocerte y comprenderás, que nada puede más.
Crece despacio, con seguridad, aprende a buscar, pronto a encontrar, un nuevo juego al cual jugar, y no te detengas a pensar, dejate por el aire y el agua llevar, y por todo lo que conocerás, aprende a observar y guardar.
No te preocupes tanto, lo que tiene que llegar llegará, abriendo tus alas casi sin pedir permiso, dándote vida para regalar, obsequiandote un espacio para estar, tu espacio, espacio que seguramente compartirás.
Trata de lo aprendido enseñar, cuando seas libre enseña la libertad, cuando tengas tiempo dame tiempo para soñar, y si tienes tierra para descansar, haceme un espacio y dame aire para respirar, lo mismo haré con lo que tenga para dar, y aprenderemos juntos la felicidad.

miércoles, 1 de abril de 2009

Donde casi no se ve

Hablo y no digo nada, y palabras salen, palabras quedan. Quedan como una tormenta, y yo me quedo ahí. Recorro con mi mente momentos pasados, vuelvo a arrepentirme, también vuelvo a callar. Y no aprendo a aprender, los errores se repiten y son nuevos y son viejos, los miro desde lejos, desde al lado, siempre están. Aunque preguntes que no dije, jamás diré la verdad, el miedo a mi misma es más grande que lo que puedo llegar a soportar.
Nunca se conoce a los otros en su dimensión absoluta, y uno se sorprende con cada aspecto nuevo, agradable o muy desagradable, pero lo que más sorprende y a veces espanta es conocerse a si mismo, nunca se termina, y te das cuenta, de lo terrible que se intenta esconder, pero está, y aparece ocasionalmente. Se niega, se guarda, bien al fondo, donde casi no se ve.

domingo, 22 de marzo de 2009

Todos saben, yo se que saben, que una sombra extraña, amenazadora y tenebrosa, nos envuelve en un terrible espacio hecho de oscuridad y miedo. No importa el lugar, ni el momento, está allí, esperando a que caigamos en sus frías manos, y nos acostumbremos a ese malestar constante e infinito, que ya ha durado tantos siglos, pero aún sigue asechando, con sus ojos puestos en las mentes y las almas que desean ser libres.
Todos saben, y si, yo se que saben, pero hay a quienes no les importa, tal vez no se sienten cercanos a la situación, que los involucra quieran o no, tal vez pudo más la comodidad del no cambiar, y esperan que pronto alguien los salve, desde el más allá.
Yo pienso que hay algo más, pero no se como llegar, y eso no se puede enseñar. Leo un libro, escucho la letra de una hermosa canción, hay palabras que a veces ayudan a despertar, pero la realidad te impide avanzar, y las palabras, al fin y al cabo, dejan de significar.
Quiero que se termine, quiero un tiempo en que realmente la felicidad nos ilumine, lo espero, comienzo a buscarlo, no miento cuando digo que quiero encontrarlo, pero no he sabido cómo, y temo jamás descubrirlo.
Pienso y pienso y aparece la esperanza, y a la vez un terror profundo, que llega hasta lo más hondo, cuando me pregunto si algún día dejaré de buscar, si esta fría sombra me tragará y me hará formar parte, como a tantos otros, aún sin mi voluntad, con un cuerpo y mente cansados de andar, ya susceptible y manuable por tanto esperar, yo no quiero que ese sea el final.
Sé que muchos ya lo han intentado, desde hace años y años, sin descanso, desde lugares diversos, con un mismo fin, que es también el mío, historias que se heredan de generaciones pasadas, sueños incumplidos aún vigentes, y la misma esperanza de los que no pudieron. Pero la sombra, que es también la misma, sigue ahí, sin soltar, y cuando me vaya, deseo con migo podérmela llevar, a un lugar donde no pueda más dañar, y así dejar la libertad, para todos aquellos que se han de quedar.
Formar parte, poder verlo, quiero creerlo.

jueves, 19 de marzo de 2009

Para todos por igual

No importa que tan fuertes,
sean tus alas al volar,
que tan dificultoso,
sea los vientos derribar,
solo se que ya ha pasado,
el momento de soñar,
y ahora hay que despertar,
hacer del sueño realidad.
Muchas noches sin dormir,
muchos días en segundos,
vidas, llantos de por medio,
sonrisas, risas y cantos,
para matar al miedo.
Desde lejos los escucho,
los reconozco y los busco,
me obsequian aprendizaje,
el camino y los gustos.
Que importa si queda lejos?
sabes que vamos a llegar,
ten un poco de esperanza,
fuerza, fuerza, y empieza a avanzar,
que ya siento que amanece,
para todos por igual.

viernes, 30 de enero de 2009

Poco a poco, sin darse cuenta de lo que sucedía, con el paso del tiempo, las cosas fueron cambiando, y un día resultó imposible revertir la realidad, imposible, no, muy difícil en verdad. Ya no toman decisiones, ya no ven, ni sienten, ni escuchan, no realmente, pero creen que lo hacen, les hacen creer que creen, ya ni la capacidad de creer poseen. Un cuerpo, piernas, brazos, pies, manos, movilidad, agilidad, palabras y hechos, nada significa, ningún valor, ni moral, ni odio, ni amor. Utilizados, manipulados, sirve, si, se usa, si, se tira, desecha, se crea y se inventa, y todo termina y comienza, y nadie recuerda. En grupo o en la más fría soledad, individualismo, individuo?, no, y prosigue, y no cambia, rutinario el día, rutinaria vida. Y si nadie se da cuenta, y no se le da importancia verdadera, cambio existencial, amplitud de mentes, sangre roja, ardiente, sedienta de algo más, y si nos movemos, en lugar de estarse quietos, y si gritamos, fuerte, para que alguien más que nosotros nos oiga, y se contagie, de fuerza y algo de alegría, algo de esperanza, fundamentalmente de ganas, ya no máquinas, no individualismo, mediocridad, conformismo, no más individualismo, si individuos.

martes, 27 de enero de 2009

Porqué en mi cabeza escucho cosas que no quiero escuchar?
porqué me afecta lo que no significa nada en la realidad?
quisiera parar de especular, de fingir que nada me toca,
dejar de sentir cada roce, palabra, canción,
de buscar la incomodidad, para luego ser víctima con ella,
si es mentira que es necesario llorar,
si es mentira la infelicidad, pero luego se vuelve verdad,
somos actores, cambiamos la realidad,
y después no nos gusta lo que hay por encontrar,
nuevamente las lágrimas caen,
no me hables, no me escuches, no hay motivos,
pero parece real, no se entiende, no comprendo,
no preguntes, solo dejame llorar.

domingo, 4 de enero de 2009

Pasa una estrella fugaz

Ojitos verdes, rojos, naranjas,
miren, miren, que alto están,
vuelan, vuelan, no quieren bajar,
y en esa estrella, van a aterrizar.
Su bella música van a tocar,
y desde acá los vamos a escuchar,
bailen, bailen, con la trompeta y al compás,
que nosotros los vamos a acompañar.
Con los piesitos en el aire, y la sonrisa sin desaire,
sin tiempo, con arte, mágico y elegante,
pasa una estrella fugaz,
se lleva con ella felicidad,
mira, mira, y vuelve a mirar,
vuelve, se quiere quedar.
Un niño sonríe, observando a la luna,
donde hace eco el sonido, y alumbra, y alumbra,
el niño sabe que allí va a bailar,
la estrella fugaz, lo pasa a buscar,
se lleva consigo, toda felicidad,
y en esa estrella, van a aterrizar.