martes, 4 de noviembre de 2008

Listo Para Partir

Se despierta bien temprano, no sabe porqué, tal vez sea la costumbre, un sonido, el canto de un pájaro junto a su ventana, lo cierto es que jamás en su vida precizó un despertador. Se levanta, luego de unos segundos de estiramiento y otros tantos de bostezo, nunca entendió porqué siempre se está tan cansado al despertar. Una vez sujetos sus pies al suelo, se dirige lentamente al baño donde cepilla sus dientes con desgano y se moja la cara de la misma manera, va hacia la cocina, un diario que se asoma por debajo de la puerta, lo agarra, lo mira, y lo deja sobre la mesa, se prepara un café que luego combina con mate, y ese es su desayuno de siempre. Una vez que termina, se da cuenta de que no leyó el diario, entonces lo ubica sobre una pila donde están todos los diarios anteriores, alguna vez los leería, pensaba. En su habitación, se espanta al ver el desorden, pero nada puede hacer ahora, entonces elije un pantalón, uno de los dos que tiene; una camisa, una de las tres que tiene; y su único saco; se viste, conforme se pone sus zapatos negros, lustrados el día anterior cuidadosamente por él mismo. Nuevamente se dirige al baño, ahora se cepilla los dientes a conciencia, se lava la cara tres veces con agua y ayuda de sus manos, se arregla un poco el pelo, cosa fácil, ya no tiene el pelo abundante de cuando era un pibe. Se mira en un pequeño espejito y sale del baño. Vuelve a su habitación, toma unas pocas cosas que necesita para salir, las mete en una valija gastada, de un color que ahora se parece al azul , la única que tiene, y sale del cuarto. Ahora está en el living, donde hay una ventana, por donde entra algo de luz a la casa, se asoma, ya listo para partir. Tal vez un día más.

1 comentario:

Ariel dijo...

Estos asi me gustan muchisimo.
Gracias.
Te quierou